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Article published in Joystick n° 17
Si los lectores que dejan la prisión, el recién llegado del planeta Marte o una expedición alejada no sabrían lemings, uno dirá en dos palabras que sea sobre un juego en el cual sea necesario ahorrar a estos cretins de los retenes pequeños que avanzan, no importa qué llegan, hacia su destino.
En el fondo de la pantalla, los varios iconos que permiten seleccionar uno de estos carácter para hacer que él realiza una acción exacta son utilizados para ahorrar a la comunidad sacrificando a uno de sus miembros: cada tabla debe ser a tiempo límites acabados y permitir la supervivencia de un porcentaje de lemings impuestos. En fin, uno no destruye, uno construye. Esta versión, algo acertada, del golpe del año, beneficios del gráficos muy finos (a veces, es bastante para hacer movimiento un pixel de dar una expresión al carácter). Por otra parte, el sonido es muy decepcionante. Ningunos sonidos numerados pusieron a un lado explosiones.
Definitivamente, la viruta de los sonidos del ST de Atari es una cosa absolutamente pobre. Pasado, la cosa principal, es que el juego sigue siendo también de fascinación.
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